Clínicas y consultorios
Automatiza la atención de pacientes, envía información y permite agendar citas automáticamente.
Automatiza la atención por WhatsApp y administra tu negocio con sistemas de ventas, inventario y más.
Automatiza la atención de pacientes, envía información y permite agendar citas automáticamente.
Responde consultas de menú, horarios y pedidos desde WhatsApp.
Atiende clientes automáticamente, agenda revisiones y responde preguntas frecuentes.
Responde consultas sobre propiedades y agenda visitas automáticamente.
Automatiza información sobre cursos, inscripciones y horarios.
Cualquier negocio que reciba muchos mensajes puede automatizar respuestas y ahorrar tiempo.
El sistema es el mismo; lo que cambia es qué se activa primero y cómo se configura. Esto es lo que hemos visto que funciona en cada tipo de negocio en México.
El dolor es la agenda y el cobro: citas que se agendan por WhatsApp a cualquier hora, pacientes que no llegan y tratamientos que se cobran en parcialidades. Se configura agenda con recordatorio automático, expediente básico del paciente, cobro con factura al momento y control de lo que queda pendiente por cobrar. El bot contesta fuera de horario y deja la cita agendada para la mañana siguiente.
Piso de mesas, comandas que llegan solas a cocina, división de cuenta y propinas. El corte de caja separa efectivo, tarjeta y propina para que cuadre al cierre. Con inventario de insumos se ve la merma real, que es donde se va el margen. Si además reciben pedidos por WhatsApp, el bot toma el pedido y lo pasa al sistema.
Órdenes de trabajo por vehículo o equipo, refacciones descontadas del inventario, mano de obra cobrada aparte y presupuesto autorizado antes de empezar. Al cerrar la orden, la factura sale sola con el desglose de partes y servicio.
Aquí manda la velocidad: código de barras, cobro en segundos y modo sin conexión para no parar cuando falla el internet. La facturación se resuelve con el QR del ticket, para no perder tiempo capturando datos de clientes que piden factura una vez al mes.
Variantes de talla y color en un mismo producto, apartados, cambios y devoluciones. Si venden también por internet, se usa el mismo inventario para no vender lo que ya no hay.
Catálogos grandes con búsqueda por número de parte, precios distintos por tipo de cliente y ventas a crédito con control de saldo. Sin eso, el mostrador se traba en hora pico.
Cada propiedad con su seguimiento, prospectos que llegan por WhatsApp o del sitio web, visitas agendadas y comisiones calculadas por asesor. El seguimiento es el negocio: un prospecto sin recordatorio es un prospecto perdido.
Inscripciones, colegiaturas recurrentes, control de quién ya pagó y facturación mensual automática. El bot responde por costos, horarios y requisitos, que es el 80% de los mensajes que reciben.
Citas, historial de la mascota, recordatorio de vacunas y venta de alimento y accesorios en la misma caja. Los recordatorios automáticos de vacuna traen de regreso al cliente sin que nadie tenga que hablarle.
Membresías con cobro recurrente, control de acceso, aviso de vencimiento por WhatsApp y venta de suplementos en el mismo punto de venta.
Casi siempre sí. Los bloques son los mismos —vender, cobrar, facturar, controlar existencias y dar seguimiento— y se configuran según tu operación. Si tu giro necesita algo que no existe, se desarrolla a la medida.
Una sucursal con catálogo mediano queda operando en una semana. Varias sucursales o contabilidad completa, de dos a cuatro semanas.
Sí. El bot se contrata por separado y funciona solo; si después quieres el sistema completo, se conectan y las conversaciones quedan ligadas a cada cliente.
Sí. Cada sucursal tiene su caja y su almacén, y tú ves todo junto o por separado desde el mismo lugar, incluso desde el celular.